
AGV
Quimesis ha desarrollado un robot autónomo capaz de clasificar paquetes con más eficacia que las cintas transportadoras convencionales. 24 horas al día, 150 robots que se mueven a 3 m/s para clasificar sus paquetes.

Robot de clasificación postal 100% autónomo
¿Quién es?
Quimesis, asociada a ISITEC (Francia), está especializada en el desarrollo de una nueva plataforma robótica. Nuestra visión es aportar un cambio disruptivo en sectores clave de la economía. Trabajando con los líderes de estos sectores, pretendemos hacer realidad la 4ª revolución industrial.
¿A quién va dirigido?
Uno de los sectores cubiertos por esta filosofía es la cadena de suministro. La atención se centra en una parte de la cadena: los centros de clasificación.
En la actualidad, los paquetes se clasifican del avión al camión mediante sistemas automatizados de transporte de rodillos de varias plantas. Estas infraestructuras son muy caras y carecen de flexibilidad. Durante los periodos punta, no es posible ampliar temporalmente la instalación. Y cuando la actividad es baja, esta maquinaria no es necesaria. Además, existe el riesgo de que toda la cadena se detenga si no se reconoce un paquete.
Para superar estos inconvenientes, Isitec y Quimesis han creado un "robot clasificador". El objetivo es disponer de robots móviles capaces de situarse en el interior y orientarse en función del paquete que transportan y de la posición de los demás robots presentes. El grupo de robots funciona como un enjambre de abejas. Estos robots se mueven a 3 metros por segundo y pueden transportar hasta 35 kg. A título informativo, un centro de clasificación que necesite clasificar 10.000 paquetes a la hora necesitaría 150 robots.
Desarrollo
Cuando se inició el proyecto, Isitec buscó un socio tecnológico que pudiera encargarse del diseño de dicho robot.
Quimesis entró en escena y se selló la alianza.
Gracias a la inteligencia artificial integrada en cada robot, podrá orientarse en su entorno, reconocer y entregar paquetes en el lugar correcto y evitar a otros robots.
Este proyecto abarca un gran número de aspectos, entre ellos la mecánica de potencia, es decir, los motores, la alimentación por batería, el cableado, la elección de los materiales para el armazón del robot y la implantación de los sistemas de seguridad. En cuanto a la electrónica, tuvimos que instalar un sistema de reconocimiento espacial y detección de obstáculos mediante Lidars, e interconectar toda una serie de sensores, como los que detectan la presencia de un paquete y los que determinan su peso.

















